Ha ocurrido en un barrio al norte de Estocolmo. Atravesó el muro de hormigón de la casa y se instaló en la cocina. El gato familiar decía que tararí, se acercaran ellos a la cocina.
Tuvo que ser una empresa especializada quien diera caza a este ser magnánimo, después de ver como los primeros cepos los rompía con la fuerza de un miura.
38 cm de largo sin contar la cola
Tela!
