Bueno, pues ya está.
Ha costado un huevo, pero ha salido.
....MADRE MÍA CÓMO ESTABA!!!
Pues bien; me he fabricado un golpeador con una tuerca
de latón (esto es muy importante) y como era de un racord la he rellenado con un casquillo de latón también. Esta tuerca tiene un diametro lijeramente superior al del eje y bastante menos que el cigüeñal, de manera que la tuerca apoya sobre éste y no sobre el rodamiento y la grupilla que mantiene en su sitio al cigüeñal en el bloque del motor. A este casquillo le he enroscado una pieza de acero que es la que recibiría los golpes. La tuerca de latón apoyada en el cigüeñal sufriría las deformaciones debidas al impacto quedando este cigüeñal incolume. Si la tuerca no hubiese sido de latón me habría cargado el cigüeñal, o este se habría apretado más aún comtra el estriado del eje.
Voila, mes amís:


Una vez introducido el eje en la pieza he asegurado el eje en un torno... a lo bestia, he calentado mucho con la pistola de calor y he golpeado con un cincel sin filo a base de bien...



Tendré que sustituir alguna junta tórica y, ya puesto, igual saco el eje de la hélice y sustituyo también las juntas de por ahí abajo...
Y restauraré el tubo de escape, y limpiaré con CLH rebajado al 10% el circuito de refrigeración.
Ya falta menos