Para la boya aquí hemos usado monofilamento del 250.
El del 250 no coge vueltas, es bastante rígido y se maneja bien debajo del agua, no hace nunca nudos. El del 200 es menos rígido por su calibre inferior y tiene tendencia a doblarse demasiado alrededor del cuerpo del pescador o el equipo, incluso a hacer nudo. El del 300 ya es demasiado para lo que se precisa. Con los roces el mono acaba "rayandose" pero sigue siendo menos visible que un cabo opaco.
Este monofilamento acepta el crimpado con grapas de aluminio del 250, pero para crimparlo es necesaria una crimpadora modelo grande, la pequeña no lo hace bien ya que la grapa es bastante grande. Tambien acepta el cosido con hilo de poliester y loctite, que es la mejor opción para quien no puede ponerle grapas.
El monofilamento se hunde, no flota como el cabo.