Llebo ya varios meses cuidando a mi hijo y pese a no cambiarlo por nada hecho de menos mojar las aletas entre semana. El lunes recibí el traje nuevo y no hizo falta justificarme delante de mi mujer para poder escaparme un rato por la tarde.
A eso de las 17h ya estaba en remojo. Con el material quedé alucinado "que ni hecho a medida". Desde luego justifica la pequeña diferencia de precio.
Pese a ir a buscar dentones me volví con un trio de meros y un dentoncito, una disfrutada pues lo más normal en las salidas improvisadas suele ser un rosco.

Un amable alemán después de preguntarme de que tíƒÂ¬po eran los peces y de que su hijo casi me los desescamara y limpiarla de tanto tocarlos me hizo una foto.

Después me entretube en hacer fotos artísticas...
Luego un rato de coche y para casa con una sonrisa en los labios.
Y esta noche para cenar mero!!