Un pelin de informacion

Los remolinos marinos se deben a la reunión de corrientes y mareas opuestas, a las corrientes oceánicas que golpean rocas alejadas de la costa u otras estructuras costeras o a la fuerza del viento actuando sobre el agua. Las irregularidades en los fondos de cuencas y cauces suelen provocar remolinos en ríos y lagos.
Los remolinos en mar abierto son remansos gigantes sin succión, como el del mar de los Sargazos en el océano Atlántico, y no plantean problemas a la navegación moderna. Sin embargo, los barcos de vela primitivos se quedaban detenidos en su interior y permanecían retenidos en el centro o eran lanzados por los vientos giratorios hacia las costas rocosas. Por otra parte, los remolinos con gran movimiento del vórtice pueden ser muy violentos y son capaces de hundir barcos en sus rápidas cavidades giratorias. Entre los remolinos notables están el Caribdis en el estrecho de Messina, entre la Italia continental y la isla de Cecilia, el Maelstrón en las islas Lofoten, cerca de Noruega, y Whirlpool Rápidos bajo las cataratas del Niágara.