Como esto está un poco muerto voy a abrir este hilo. Me he encontrado este post, el cual, si no lo habéis leído, lo recomiendo mucho (me he echado unas risas). Así que continúo posteando yo alguna experiencia de este estilo que he tenido:
La primera sería por el año en el que se publicó este hilo. Cuando tenía yo 12 años, pescando con mi padre, veo en una cueva con el fondo de arena una cola de un bicho con una aleta dorsal redondeada. Este estaba mirando hacia adentro, por lo que no se le veía la cabeza. Acojonado aviso a mi padre a gritos y le digo lo que he visto. Él baja, mira y no sabe lo que es tampoco. Le incito a que lo tire y él me lo niega 10 veces, y al final me dice que si tanto me intriga que lo tire yo. Pues nada, bajo con mi arponcillo de 50 de aquel entonces, lo pincho y tiro del nylon para atrás. Al agarrar la varilla para sacarlo, me llevo un calambrazo guapo, suelto la varilla flipando y en pánico y subo con el fusil en mano. Detrás de mí sale de la cueva una pobre raya torpedo pinchada en la cola intentando soltarse, las cuales son eléctricas, para quien no lo sepa.
Mi padre procede a morirse de risa durante unos minutos. Luego ya, con la aleta de bucear, lo desclavé para evitar más calambrazos y se fue con solo una pequeña herida, ya que la varilla no llegó a salirle por el otro lado por la poca potencia.
La segunda historia no es tan graciosa, sino que da rabia. También sucedió de pequeño, yo tendría 13-14 años. Habíamos ido a pescar a una cala a la que solo se podía acceder por mar y fuimos de excursión en piragua mi padre y yo, por falta de barco a motor.
Al rato de estar pescando me percato de que no está nuestra piragua anclada donde la habíamos dejado. Hacía un día de olas potente, así que supuse que se había soltado. Fui a toda prisa hacia allí y la veo a unos 200 metros dando tumbos contra las rocas, con todas las cosas de pescar encima. La agarro por el cabo del ancla y la alejo antes de que se haga un boquete y se hunda o vuelque. Seguidamente, dejamos los fusiles en la piragua y, con ella a cuestas, nos vamos a buscar el ancla.
Nos encontramos un grupo de buzos alrededor de donde habíamos anclado y, mágicamente, el grillete que ataba el ancla al cabo de la piragua había desaparecido. Por supuesto mi padre fue a discutir con el barquero de los buzos, que estaba allí cerca anclado, sobre la locura que había hecho uno de sus buzos. Este se disculpó una y mil veces en su nombre, ya que la cosa podría haber acabado mucho peor, teniendo en cuenta además lo lejos que estábamos de la costa y que mi padre iba conmigo, que en aquel entonces no era más que un chaval que no duraba dando aletas más de 45 minutos.
Resignados nos fuimos a tierra, con mi padre queriendo bajar a pulmón a matar al animal que había soltado el grillete. Pero la historia no acaba aquí. Al llegar con la pesca, que no era gran cosa, mi padre se fue a por el coche y a mí me dejó con los peces en la playa esperando. Al rato pasó un grupo de señores con un par de cervezas de más y empezaron a insultarme al observar la pesca. Me llamaban asesino, que si era un exhibicionista de lo que había matado, que fuese a comprar al supermercado si quería comer pescado... etc., etc. Se fueron subiendo hasta que uno de ellos (muy machito) se me acercó, me quitó el pescado y se metió al agua a tirarlos… sin yo poder hacer gran cosa.
Al rato llegó mi padre, y tras él la Guardia Civil, la cual alguien había llamado al ver la discusión. Tras unos cuantos insultos y encares, la Guardia Civil pidió la documentación a mi padre. Tras observar que era un oficial de la Armada, los guardias civiles formaron, le taconearon, se pusieron firmes, le hicieron un saludo militar y se llevaron al caballero borracho escoltado fuera de la playa. No os imagináis la cara de satisfacción de la playa entera y las risas y abucheos de la escolta.
Tras este percance cogí las gafas y encontré los peces, que como entenderéis no habían nadado muy lejos metidos en el pasapeces.
Gracias a Dios la historia acabó bien, pero ese día no teníamos a la gente del entorno de nuestra parte.