Introducción.Todo comenzó un día que me paró mientras sacaba las perras un vecino al que le regalo el pescado, me comentó que haber si un día nos íbamos de pesca, que él tiene siempre las cañas en el coche y yo le dije que encantado.
Una semana después, más concretamente ayer, antes de ir a la playa a consolarme con las gafas, pasé por su casa a comentarle que si le apetecía quedar esta semana, todo muy rápido quedamos hoy a las 06:30!

Me agradó muchísimo que no le importara madrugar.
Suposiciones que a veces se cumplen.A las 7:15 ya tenía el culo mojado, iba solo pero aun así, no podía evitar la idea de a visitar una piedras, más un día como hoy en el que todo indicaba que podía sonar la trompeta.

Tras la primera bajada observo una, digamos (ya que no la diferencié bien) Sama sobre el kilo, estaba en un pasillo y yo caía más atrás para observar antes el corte, tuve mi oportunidad de disparar a la caida pero ni tenía confianzas, ni quería fastidiar la varilla en la primera bajada, rápidamente me coloqué para realizar una espera mientras divisaba su silueta dudosa de entrar...
Pocos metros más adelante me topo con una entrada de carnada, lo sabía... bajé y volví a caer en un pasillo, reviso cuidadosamente desde arriba viendo a mi lado un Borriquete y pasar por el corte debajo mía un Breado bueno, pero el ambiente está caliente, así que realizo una espera pegado al corte y con una buena piedra delante, aun con tal puesto y carnada en mi cabeza, nada asomaba...
Me preparo para otra y desgraciadamente diviso dos Bicudas gordas bajo mía, digo desgraciadamente ya que esta es una situación muy complicada para mi, soy penoso en esta situación.
Lo correcto hubiera sido ignorarlas, dejar que se apartaran un poco y hacerles una espera pero eso lo sé después de que cayera encima de una y fallara el tiro.

Volví a insistir pero la carnada ya no estaba.
Avancé un poco más para fuera, en dirección a esas piedras con las que tantos minutos he dedicado a imaginar con grandes peces...
Y en apenas 50 metros más adelante, me topo de nuevo con la carnada, en ese instante me digo:
"Ya podían aparecer unas cabezas enormes cazando en medio"Y antes lo digo antes aparecen!

Si ese bicho era una Bicuda, no le mandaba pero no, eran Medregales de una talla muy apetitosa, mi oportunidad de coger una pieza buena, avanzan y se pierden entre la carnada que era espesa, sé lo que tengo que hacer, solo hay 2 caminos a su captura, realizo la que las pulsaciones me permiten!

Caigo haciendo mi "patentada" técnica del pino.

Ahí vienen, se dan la vuelta, y es tal la gana que le tengo que me puede el ansia y me coloco rápidamente en posición de disparo, no dejando tiempo a que se acercaren y viendo como marchaban...

En ese instante me dije que hubiera sido mejor una espera, que seguramente aun por corta, hubieran entrado...
Al momento otra vez la carnada bajo mía y en esta ocasión veo 2 Jurelazos!

Otra mal jugada, en esta ocasión los ignoro y decido hacer una espera pero estaban tan cegados que lo mejor hubiera sido hacerle una caida...
Benditas nubes pero casi...La carnada había huido, yo me había marchado en busca de las piedras y dado la vuelta a los 5 minutos para buscar la carnada sabiendo que si iba para fuera no vería tanta, estuve 30 minutos búscandola, el fondo no se veía y la carnada tampoco, así que con pena, seguí mi camino.
A casi cada bajada me pasaban Sierras, Sierras al bajar, por el fondo y al subir, en la última ocasión ya me entraron bien cerca mientras subía, desde que las vi tenía la mirada clavada en una y fue justo antes de disparar que miré enfrente y vi que las tenía más cerca, terminando por disparar rápidamente a una más alta pero que el tiro acabó por Menorca...



Seguí en busca de las piedras pero no podía, el Sol no me dejaba ver las marcas de tierra, hasta que se nubló y bingo!

Llegué a la zona, estaba emocionadísimo pero la corriente era media, el agua sucia y estaba solo...
Hice una bajada pero caí mal.
Otra bajada y caí mejor, no vi nada de vida y vi que el agua estaba fría.
Volví a caer pero en esta ocasión, la corriente me sacó muy afuera, ahí ya me mosqueó porque la corriente tiraba inclinado para mar adentro y eso no me lo esperaba...
Caí una vez más y di por concluida la excursión, ya que con esa corriente y un pez con un mal tiro, me pueden dar un susto, de todas formas, el no ver vida ayudó a marchar.
De vuelta a casa.Me volvía para tierra muy desanimado, sabiendo lo que pudo y no fue, solo quería un pez... un Medregal de aquellos...

Por otra parte al menos, siempre buscando el lado positivo, le había dado caña al cuerpo y había sido capaz de recordar las marcas para dar con la zona.

Una bajada por el camino, miro a mi alrededor y de pronto aparece un Pejeperro pequeño/medianín... Sigo mirando a mi alrededor, se me ponde delante, miro a ver si entra algo mejor, no lo quiero coger realmente, me da penilla pero luego está mi otro yo, que no quiere salirse de vacío y no lo ve tan pequeño... al final, mi lado malo ganó y me lo subí.


Ahora viendo lo pescado, me arrepiento.

Encima, bajadas más adelantes, me vi a una Pejeperra preciosa... posiblemente ahora soltera.
Nueva marca.Iba volviendo y de pronto me parece ver algo un poco más oscuro, hago una caida pero solo veo arena... miro bien y veo al fondo una piedra, empiezo a ir hacia allí y vaya pinta tiene!

Subo y me pongo lo que debería de ser encima, me adelanto un poco por la corriente y vuelta a bajar, esta vez caigo más cerca pero apartado, es una piedra muy chula, rápidamente aparece un mero a mi lado, otro enfrente y detrás uno mayor que debería de andar sobre los 3kg.
Vuelta a superficie miro a tierra y conchale, se marcó sola!

Insisto para revisar bien su salón y mientras voy cayendo esta vez encima y veo a los dos meros pequeños mirándome hacia arriba y metiéndose ya a refugiarse, curvo para pegarme a la piedra y mirar asomándome poco a poco y me veo un Verrugato hermoso en la arena de enfrente!

No sé si me aguantará, así que pienso en pegarle un tiro lo antes posible, me coloco, estiro el brazo y justo antes de disparar viene hacia a mi!

Gira nada y... OFF!


No me creía tal regalo, tenía que haber salido de la casa de los meros. La corriente me deja algo apartado y todavía no sé que puede haber en esa casa aparte de 3 meros, por suerte me había marcado antes de bajar y aun sin ver el fondo, con la marca caí a la primera encima.

En esa ocasión, por detrás vi salir lo que parecían Lebranchos XL, me asomé malamente y no vi nada!

Para otro día...
Última mano.Intentando seguir la dirección en la que había partido, me vuelvo a topar con carnada, en esta ocasión es un buen banco y están mansos, no tenía muchas esperanzas de ver a los Medres de la anterior ocasión y así fue...
Mientras caía (yo caigo mirando atrás y de vez en cuando abajo) me veo venir un banco de Medres!

Los tengo cerca, me giro y casi de lado malamente inclinado disparo! Pasa toda la varilla y SIIII!


No son los de antes, está claro que primero comen los mayores y después lo niños pero que ganas le tenía a los medregales!

Voy subiendo, ha pegado una ligera arrancada con lo que se ha desangrado mucho, empiezo a subirlo y recobra fuerzas tirando bastante!

Mientras, sus hermanos a mi alrededor... vaya situación... No puedo evitarlo, está bien agarrado, sé que es dejar al pobre animal ahí agonizando pero la avaricia me puede y tras dejarlo a 10 metros, cierro el carrete, me engancho el fusil a la muñeca y voy a por el 75 de la boya!

Han desaparecido, vuelven, es más pequeño que el otro pero no sé si me dará otra pasada, disparo algo lejos y engancho horriblemente por la cola a otro, abro carrete y dejo que marche mientras recojo al otro rápidamente, lo coloco al cabo mientras los Medregales siguen dándome vueltas y empiezo a recoger al otro que se había mamado el carrete y hasta me tiraba bastante de la mano.
Voy recogiendo para no enrredarme pero no hay tensión...

La avaricia rompe el saco, como dice el dicho y encima, dejando mal heridos...

Voy a colocar el 75 en la boya, los días de corriente como hoy yo pongo el pez en el cabo, para no ir a la boya y perder sitio y mientras tiro del cabo para que venga la boya y a su vez voy hacia ella, los peces que estaban en el cabo bajan y... nuevamente vienen los medregales!

No me puedo resisitir y otro para la saca!


Ya esta vez ni miro, tiro directo para tierra que es un abuso.



Después de una semana sin pescar por compromisos, me he saciado pero que bien... eso si, otra semana más no por favor.

Saludos familia!