El sábado 10 día de mi cumple, después de un fiestón (se adjunta foto) con tal motivo desde las 4 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me levanto a las 7 para ir a pescar desde La Laguna hasta el sur. En esta ocasión sabía que solo era para acompañar a los compis, pues la cogorza no me daba pa mas

Al día siguiente, ya mejor, quedo con los colegas a las 7 para ir a otro lado. Preparé la noche anterior el 120 de madera, made in FernandoHG, y el 90. La mar estaba como un charco. Empiezo pescando a poca agua para echar los gases, pues me dolia el pecho cada vez que bajaba. Sigo orilleando y me voy a un sitio mejor, ya un poco mejor de forma. Se me escapa una aguja grande en el primer tiro. SEgundo tiro: ya pillo a la compi

que está en la foto. Y la tercera captura, me voy a un puesto donde vi una piedra que estaba mejor. Me desplacé y seguí la espera. De repente me entran como 20 sierras. Están un poco lejos. Les hago un ruidito con la boca, pero la reacción no me gustó, mejor me quedaba calladito

pues así, los que venían más atrás se fueron abriendo hasta pasarme justo por delante. No me lo puedo creer. Están todos a saco. Todos iguales. "A este mismo, no puedo fallar, está ahí" Disparo y .... me vacia todo el carrete. Engancho el fusil a la cuerda de la boya, y cojo el 120 y lo remato. Y mis otros dos colegas cuando salgo del agua no se lo podían creer,

por la zona y por lo en forma que yo estaba.