Una tragedia para la familia y los amigos, especialmente el compañero. Fuerza y serenidad, Sergi.
Una tragedia para toda la comunidad de pescasubs del mundo. Prudencia no solo en el Estrecho, con sus traicioneras aguas, sino en todas partes, hasta donde pensamos que vamos sobrado.
Este es un deporte de alto riesgo. Cada inmersión, aunque no lo parezca, es un reto a nuestro cuerpo, coraje, corazón, cerebro, soberbia...
Saludos
Alexis