Bueno, os voy a contar un poco la "pesquita" de ayer sabado.
A las 6 de la mañana en casa de mi compañero David, metemos sus bartulos en mi coche y tiramos para Conil, a casa de nuestro buen amigo y compañero Enrique (Pescaito). Ocho menos veinte de la mañana, echamos los bartulos a la barca de Enrique, nos ponemos los trajes con agua calentita (ya se va agradeciendo), y nos vamos al puerto, al ver como estaba el agua pensamos que el dia no estaria muy bueno que digamos, pero al ir avanzando hasta el pesquero el agua se iba viendo cada vez mejor hasta el punto que habia unos 12 o 14 metros de visibilidad.
A esos de las doce y media de la mañana, después de haber pinchado solo un pescado y estando yo de barquero, oigo a David gritar í¢â‚¬Å“KILLO AQUíƒÂ HAY UN MERO DE 20 KILOS, DILE AL ENRIQUE QUE VENGA PA CAí¢â‚¬Â, y pienso que ni tendra veinte kilos ni tan siquiera sera mero, asi que recojo a Enrique y a David y les vuelvo a remontar la corriente, vuelve a baja David y dice haberlo visto de nuevo, Enrique baja en la piedra y dispara, pero cuando sube dice que no lo ha visto, que ha disparado a otro pescado pero no al mero, total que a la siguiente bajada David le dispara y lo pincha al fondo del boquete, me cambi con Enrique y me tiro al agua sin fusil para ver el percal.
Al ver el agujero pienso lo del princio, sera mero pero no con 20 kilos, jalo del hilo y sale una cuarta la varilla del agujero, la cojo, tiro mas y se ve el lomo del bicho. Le calculamos unos 10 kilos en un princio, ya que solo veiamos el costado del animal, empezamos a turnarnos en las bajadas y el mero estaba de tal forma que no podiamos ni verle la cabeza. Enrique nos dice, dadle otro tiro para asegurar y poder tira de la varilla, entonces David le dio otro tiro en la parte trasera a ver si podia moverlo, pero no habia manera, y después de otros cuantos jalones le pegue un tercer tiro que parece que lo dejo mas í¢â‚¬Å“tranquiloí¢â‚¬Â, intente meterle la mano en la boca pero no llegaba, lo intente en la agalla pero la tenia aprisionada con la piedra y por fin pude meterle el dedo en el ojo y al tentar el tamaña del ojo ya vi que mi compañero no andaba muy desencaminado de los 20 kilos, consegui ponerle la boca casi fuera del boquete y Enrique me dijo í¢â‚¬Å“metele el gancho por el labio y ya sera mas facií¢â‚¬Â, dicho y hecho, gancho por los dos labios y en la siguiente bajada Enrique sube con el animalito. Total que entra una cosa y otra algo asi como hora y media y unas 90 bajadas entre los tres para sacar este animalito.
P.D. Siento el tocho que he puesto, pero todavía sigo muy emocionado.
P.D. Una vez fuera nos comimos pollo y medio y una fuente de papa fritas entre los tres, cosa que teniamos pendiente