Tiene que ser horrible ver que a tu hijo le pasa algo, que se está ahogando y no poder hacer nada por ayudarle, por lo que yo leí, fué algo que le sucedió en superficie o a poca profundidad y que se empezó a hundir sin poder hacer nada por ayudarlo más que pedir auxilio y esperar a que llegasen los equipos de emergencia.
Es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo, es algo que no se puede digerir. Por lo menos, los servicios de emergencias, pusieron psicólogos a disposición de la familia en todo momento para "ayudar" a paliar un poco la depresión, cosa que me parece harto dificil y más aún siendo un hijo. Todos, por ley natural, creemos y "sobreentendemos" que nuestros hijos tienen que sobrevivirnos y no nosotros a ellos, por eso es algo que nos machaca sobremanera y es muy dificil tanto de aceptar como de sobrellevar.
Por cierto, yo llevo 10 años de sequía y esta primavera regreso al azul, poco a poco estoy logrando una meta que me está costando Diós y ayuda...
Un abrazo a familiares y amigos de todos los que han perdido a alguien en el azul. Nos vemos en el azul compañeros.