Volví al agua muy temprano, esperando encontrarme con mis amigas las doradas, lo cierto es que vi una, pero era demasiado pequeña y confiada, una imagen preciosa.
Despues de hacer muuuchas esperas conseguí hacerme con estas tres lubinas muy esquivas. La mayor pesó 2,3 Kg, y me entró en una espera en la que las lisas se aburrieron de rodearme, vinieron dos iguales de frente y una se giró. Un tiro largo y un poco bajo, pero efectivo.
Las otras dós fueron un calco, entradas de frente y disparo, se giran y les entra por el lateral la varilla. Cuando están esquivas y el agua clara, los tiros lejanos son la única solución

La adaptación está siendo muy buena
