La pesca de charcas es dura, uno puede sufrir un varamiento repentino cegado por la fiebre de la plata.

Menos mal que topó con ese tío y no un Pejeperro que lo dejaría palmar para luego sacarse fotos con él y quitarle los dientes.

Buen vídeo JuanCarlos, gracias por él.
Saludos.