Pocos gramos, concretamente 200, le faltaron para igualar mi récord en esta especie.
El día, era de verano, levante flojo, pero me metí con vaciante y marea de 98, por lo que la corriente me llevaba en dirección contraria a las olas.
Sabía que en esta zona, que conozco bien, podría ver algún buen espárido, porque los veo normalmente y alguna vez he tenido la fortuna de pillar alguno.
Fui haciendo un pieceo, un robalo de 1,5 kilos en una marca, sin bajar, desde superficie, algún borriquete..
Vi un pargo en la arena, tendría 2 kilos, con la corriente, suelen quedarse quietos y te dan opción, pero tuve mala suerte y bajé haciendo demasiado ruido, se marchó...
Entonces, a veces tengo una premonición, intuición o no sé cómo llamarlo, de que iba a tener una gran oportunidad. Estate preparado me decía a mi mismo. Llego a una zona, que es de mis mejores marcas, un cantil alto, una pared vertical que cae sobre un arenal salpicado de bolos de piedras. Hace 3 meses, vi dos samas y a una le calculo más de 10 kilos.
Veo un borriquete quieto en la arena, aguantando la corriente, cojo aire y empiezo a bajar. El cantil sube casi hasta unos 5 metros de la superficie, la caída va hasta los 12 o así.
Le voy cayendo muy muy lentamente, me van pasando algas arrastradas por la corriente. El cantil tiene como unas calles, de arena y piedra, como railes. En uno de ellos, de reojo, bajo una visera, veo una silueta. Se queda quieta, congelada, cambio mi dirección con la mano izquierda, sin mover las aletas, y me dirijo hacia él.
Se hace eterno, pero voy aproximandome, suerte la mía, que justo ahora pasa un gran alga que lo tapa por completo y no me ve, aprovecho ahí y me adelanto algo más, para cuando el alga me deja ver la cabeza, ya tiene la varilla de 7 mm encajada en ella. No se ha dado ni cuenta, no se mueve, qué gran lance, qué gran pieza !!
La única pega, que no lo he grabado, pues normalmente los lances de borriquetes a la caída no los suelo grabar, tendré que cambiar esta costumbre.
Lo subo en la misma bajada y lo abrazo, vaya disfrute compadre. Levanto la mirada, me veo donde estoy, con lo que tengo entre las manos, con los milanos negros que ya vienen de áfrica, vaya privilegio el disfrutar de este deporte aquí.
Quiero recalcar, que esta pieza ha sido cogida en menos de 12 metros de profundidad, el que quiere, con suerte, yendo al agua, puede sacar buenas piezas sin péndulos ni historias. Yo soy feliz con esto.
Os dejo unas fotos.
Como curiosidad, pesó 4'860 gramos, mi récord de bocinegro es de algo más de 5 kilos, cogido en 6 metros de profundidad a la espera.
Señores, sean felices y disfruten de este apasionante mundo.